Siempre ha sido una niña con mucho carácter. Es fuerte emocionalmente, y tiene la personalidad muy marcada. Es muy mandona, le gusta dirigir todo, y si no le hacen caso, se enfada muchísimo. Tiene problemas para controlar su ira, así que la primera opción es gritar o pegar. A nosotros no nos pega, pero sí a sus amiguitas. En el cole tuvimos problemas el pasado año por este tema, además de la desobediencia hacia la profe (pasaba de ella olímpicamente). Le he dado un margen muy amplio en estos temas. En casa no le dejamos pasar apenas nada, me explico: le damos mucho margen de decisión, pero en temas importantes, como comer, comportarse educadamente, no pegar, no chillar...somos estrictos, y a veces recurrimos al castigo (tiempo fuera) cuando con palabras no basta.
Y parece que eso no basta con Lucia, pues pasa el tiempo y sigue chillando, desobedeciendo, y pegando.
Me dicen que lo que necesita es una buena torta, pero me niego a aceptar que la solución es esa.
Os pongo un ejemplo: Ayer noche estuvimos cenando con amigos con niñas de su edad. Lucia se enfadó con una, intentó quitarle a la fuerza algo y al ver que la otra se resistía, le pegó. La otra le devolvió la torta y no veais la que se montó (las separé cuando se arrancaban literalmente los pelos ). Le hice pedirle perdón y le expliqué por enésima vez que no se pega ni se intentan conseguir las cosas a la fuerza. Me prometió no hacerlo más, y todos contentos.
Esta mañana nos hemos levantada,desayunado, hemos jugado con las princesas, hemos visto una peli, ha tomado pecho, y han venido unas amiguitas a jugar con ella (yo he aprovechado para ponerme a planchar ). Solo escuchaba a Lucia chillar cosas como "eso es mio", "tu no mandas", "no entres que esta es mi habitación", "damelo ahora mismo", y cosas similares. Al poco ha venido la peque de las amiguitas llorando porque Lucia le habia pegado con una muñeca en la cabeza (con fuerza,claro). Le he recordado la conversación de ayer, le he hecho pedirle perdón y la he castigado sentada a mi lado mientras planchaba (y las niñas se han ido a mirar una peli). Ha estado cerca de 15 minutos, rabiosa diciéndome que quería irse. No se arrepentía de lo que había hecho, solo me decia lo que sabia que hay que decir para que le levante el castigo.
Total, que esta es nuestra rutina. Ahora empieza el cole, y me imagino que volveremos a tener los problemas del año pasado. No se donde me equivoco. Mi marido actua como yo, solo que él es más rotundo y en su presencia Lucia se porta mejor, pero cuando no está él sigue comportándose igual de mal, lo cual me hace pensar que tampoco es la solución.
La noto muy rabiosa, esa es la palabra. Con rabia contenida que necesita echar fuera sea chillando o pegando. No se como canalizarla, ni de donde sale. No se si la alimentamos sin quere, o es que ella es así: posesiva, mandona, con muchísimo genio.
El lunes tengo cita con el pediatra, no se si pedirle consejo o seguir con la rutina habitual, a ver si se le pasa.
Hay que decir que actúa igual si está aburrida, contenta, cansada , o como sea. He intentado aumentar la actividad física para que no acumule estrés, pero es exactamente lo mismo.
SI alguien puede echarme un cable, lo agradeceré.
Juana Mª